Si aceptamos que la causa principal de la contaminación
de alimentos es la falta de higiene en la manipulación,
las personas encargadas de esta labor, juegan un papel importante
con sus actitudes para corregir ésta situación.
Es más, su actitud responsable al manipular alimentos,
es definitiva para evitar enfermedades y por tanto para la
salud de nuestra comunidad! Esto hace que el manipulador, practique reglas básicas
que tienen que ver con su estado de salud, su higiene personal,
su vestimenta y sus hábitos durante la manipulación
de los alimentos. La correcta presentación y los hábitos
higiénicos además de ayudar a prevenir las enfermedades,
dan una sensación de seguridad al consumidor y en el
caso de negocios de comida, significan un atractivo para el
cliente.
Estado
de salud: Si se está enfermo de las vías
respiratorias, del estómago o si se tienen heridas
en las manos o infecciones en la piel lo más recomendado
es evitar en ese tiempo la manipulación de alimentos,
por la alta probabilidad de contaminarlos con gérmenes.
En ese caso, conviene que la persona desempeñe otra
actividad diferente a la elaboración, donde no entre
en contacto directo con los alimentos
Como parte de los controles de salud del manipulador, las
autoridades exigen a veces la práctica de exámenes
médicos o de laboratorio, pero el estar debidamente
capacitado para la manipulación higiénica es
el requisito más importante para ejercer este oficio.
Aquellos exámenes no obstante, pueden ser practicados,
si existen razones de tipo clínico o epidemiológico
que así lo aconsejen.
Higiene
personal: Dado que la prevención de la contaminación
de los alimentos se fundamenta en la higiene del manipulador,
es esencial practicar este buen hábito. Por eso, si
se dispone de agua en casa, es necesario ducharse antes de
ir a trabajar, con mayor razón si en el lugar de trabajo
no existen facilidades para hacerlo.
El lavado de las manos siempre antes de TOCAR los alimentos y luego de cualquier situación o cambio
de actividad que implique que éstas se hayan contaminado,
debe ser considerada la clave de oro del manipulador. De esa
manera, éste hábito debe ser practicado antes
de empezar a trabajar, al tocar alimentos crudos y después
tener que tocar otros alimentos o superficies, luego de utilizar
el baño, luego de rascarse la cabeza, tocarse el pelo,
la cara, la nariz u otras partes del cuerpo, de estornudar
o toser aún con la protección de un pañuelo
o luego de tocar basura o mascotas.
Un
correcto LAVADO DE MANOS debe incluir estas
etapas:
Remangar el uniforme hasta el codo
Enjuagar
las manos y el antebrazo hasta el codo
Frotar
las manos con el jabón hasta que se forme espuma
y extenderla de las manos hacia los codos
Cepillar
cuidadosamente manos y uñas. El cepillo deberá
permanecer en una solución desinfectante (cloro
o yodo por ejemplo) · mientras no se use. Se renovará
al menos dos veces por turno. A falta de cepillo, el lavado
con agua y jabón se hará al menos por 20
segundos, restregando fuerte manos y uñas.
Enjuagar
bien al chorro de agua desde las manos hacia los codos
Lo
ideal es poder secar las manos con toalla de papel. Los
secadores de aire demoran en secar las manos, requieren
más de un ciclo para lograrlo y casi siempre el
manipulador termina de secarlas con la ropa. En los casos
en que no se dispone de toallas de papel, se debe contar
con una toalla que permanezca siempre limpia y sea renovada
cuando esté muy mojada o su estado de limpieza
no sea óptimo.
Desinfectar
las manos en una solución apropiada de ser necesario.
Puede también utilizarse alcohol con este propósito.
EL
AGUA UTILIZADA PARA EL LAVADO DE MANOS,
ADEMÁS DE SER POTABLE,
DEBERA SER LO MAS CALIENTE POSIBLE
PARA UNA MEJOR
ACCION DEL JABON.
El
manipulador tiene la mejor oportunidad de demostrar su responsabilidad
y profesionalismo, atendiendo todas las normas sobre el lavado
de manos y además haciendo un uso adecuado de los lavamanos
y accesorios para este efecto.
Vestimenta: La ropa de uso diario y el calzado, son una posibilidad
para llevar al lugar donde se procesan alimentos, suciedad
adquirida en el medio ambiente. Es la razón principal
para usar una indumentaria de trabajo que esté siempre
limpia y que incluya:
(Hace click en el cocinero
para ver las recomendaciones) Para ver la siguiente animación,
se requiere el programa Flash Player. Para instalarlo hacer click
aqui
La indumentaria debe ser de color blanco
o en su defecto de color claro para visualizar mejor su estado
de limpieza y nunca deberá ser utilizada en áreas
diferentes a la de proceso o a la de los vestidores.
Hábitos Higiénicos: Las actitudes
responsables de quienes manipulan alimentos constituyen una
de las medidas más efectivas para prevenir las enfermedades
transmitidas por su consumo. Recordemos que las personas somos
el principal medio de contaminarlos cuando no cumplimos con
las reglas básicas de higiene personal y hábitos
higiénicos.
En
caso de enfermedad: Si es inevitable trabajar mientras se
sufre una enfermedad respiratoria, es necesario que el manipulador
extreme los cuidados para evitar hábitos como toser,
estornudar o hablar sobre los alimentos. Puede ocurrir que
bacterias como el estafilococo dorado, que viven en la boca,
la nariz o la garganta, puedan caer sobre el alimento en las
gotitas y contaminarlo. Estos hábitos, incluso deben
ser evitados estando sano.
El toser, estornudar o hablar, son acciones a veces inevitables,
por lo cual es necesario evitar hacerlo sobre los alimentos,
cubriéndose la boca con papel descartable o con las
manos y en cualquier caso, proceder a un lavado completo de
las mismas antes de volver a tocar los alimentos o las superficies
que los contactan.
Así mismo, si el manipulador debe permanecer necesariamente
preparando alimentos cuando tiene heridas en las manos, deberá
cubrirlas con una banda protectora y guantes, los que deben
ser cambiados con la frecuencia necesaria según la
operación que realiza.
Hábitos
deseables: Además de los hábitos referidos
a la higiene personal y la vestimenta, el manipulador siempre
debería acostumbrarse a:
Lavar prolijamente utensilios y superficies
de preparación antes y después de usarlos
Lavar
prolijamente vajilla y cubiertos antes de usarlos para
servir
Tomar platos y fuentes por los bordes, cubiertos por el
mango, vasos por el fondo y tasas por el asa
Mantener la higiene y el orden más prolijo en su
cocina o expendio y alrededores
Lavarse las manos antes de arreglar la mesa
Hábitos
indeseables: Los hábitos que sí tiene que evitar a toda costa el manipulador incluyen:
Hurgarse o rascarse la nariz, la boca, el cabello, las
orejas descubiertos, o tocarse granitos, heridas, quemaduras
o vendajes, por la facilidad de propagar bacterias a los
alimentos en preparación. De tener que hacerlo,
acudir a un inmediato lavado de manos
Fumar, comer, mascar chicle, beber o escupir en las áreas
de preparación de alimentos. Estos son hábitos
inadmisibles
Usar
uñas largas o con esmalte. Esconden gérmenes
y desprenden partículas en el alimento
Usar
anillos, esclavas, pulseras, aros, relojes u otros elementos
que además de “esconder” bacterias,
pueden caer sin darse cuenta en los alimentos o en equipos
y además de causar un problema de salud al consumidor,
pueden incluso causar un accidente de trabajo!
Manipular
alimentos o ingredientes con las manos en vez de usar
utensilios
Utilizar
la vestimenta como paño para limpiar o secar
Usar
el baño con la indumentaria de trabajo puesta.
Resulta muy fácil que la ropa se contamine en este
lugar y luego transportar los gérmenes al lugar
de proceso.
Requisitos
para visitantes: Las personas que visitan los lugares
de preparación de alimentos y en particular las áreas
de proceso, deberán llevar la indumentaria requerida
acorde con lo aconsejado para el personal manipulador y deberán
además cumplir con las mismas disposiciones de higiene
personal señaladas en esta sección.